A partir de hoy se encuentra disponible en las librerías de toda España, de la mano de la Editorial Calla Canalla, mi Trilogía de los milagros, que hace algún tiempo vio la luz en Chile.
De
burbujas vive el capitalismo y sin ellas el mundo sería tan plano y
aburrido, tan sin crisis ni repentinos desgraciados, que la industria
periodística debería tirar, todavía más, de luchas entre pánfilos
mediáticos. Entonces, tal vez, las burbujas están ahí para que
existan las noticias. Aunque también es verdad que los especuladores
las veneran casi como al sushi y los banqueros las alientan tanto
como a la desigualdad.
Hace
ya casi diez años escribí una novela brevísima llamada La última joda de Rinaldi, cuyo espíritu sobrevolaba esa triple
frontera en la que el realismo, el absurdo y lo fantástico se miran
con más complicidad que sospecha. Me cautivó el género y, con
pausas mediadas por otras historias y otros registros, fui volviendo
a esos pagos cada dos o tres años. El resultado fue algo así como
una trilogía, que se completó con Un milagro al revés y La invención de Dios. Las tres compartían el espíritu exagerado y
—espero— humorístico. La tripleta quedó cajoneada durante años, hasta que Juan Carlos Cortés fundó la editorial Abducción y me chifló en busca de material.